Estuve un tiempo pegando en puertas
Estuve un tiempo, después de todo aquello, pegando en puertas, hablando con muchas personas, preguntando mucho y buscando respuestas. Y, de repente, conocí a alguien que sería clave en este camino: Andrés Miguel Marín, del despacho El Abogado del Diablo. Con él iniciamos todos los trámites legales para intentar reconocer administrativamente la profesión de cortador de jamón. Fue una época maravillosa. Poco después se unió a nosotros Juantxu Manzano, socio de Andrés en el despacho de abogados. Y qué pedazo de equipo formaban. ...